Perro abandonado recompensado por salvar koalas. Una empresa digna de mérito que le permitió cambiar de vida -FOTO

Perro oso en primer plano (foto de Instagram)
Perro oso en primer plano (foto de Instagram)

La vida fue dura para él al principio pero al final recibió la recompensa que estaba esperando. Es una historia conmovedora y conmovedora, que llena el corazón de alegría y esperanza. El protagonista su nombre es oso y es un perro koolie australiano que fue abandonado a los seis años por “problemas de comportamiento. “Poco después, sucedió algo impensable y hermoso.

Perro abandonado premiado por salvar a los koalas, un héroe de cuatro patas -FOTO

Cane Bear en acción (foto de Instagram)
Cane Bear en acción (foto de Instagram)

Su existencia parecía condenada a un mal final. Solo, alejado de quienes debían cuidarlo de la mejor manera posible, estaba aterrorizado y pensó que no tendría la existencia que tanto anhelaba. Su intervención en el cambio de año 2019 y 2020 fue fundamental en Australia donde salvó más de 100 koalas herido en incendios. Su presencia fue fundamental en los estados de Nueva Gales del Sur y Queensland, zonas más destruidas por las llamas. Aquí muchos ejemplares de animales exóticos estaban en peligro y Bear gracias a su formidable olfato pudo salvar a muchos. El eficaz sentido del olfato del perro peludo contribuyó a salir del peligro todos los animales en peligro de supervivencia.

Su apoyo fue por tanto muy importante y le ayudó a obtener el Premio Acción Animal, otorgado por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal. “El perro tiene la peculiaridad de reconocer el olor a piel de koala y cuando ve a alguien en el árbol lo deja caer al suelo sin molestarlo. Se merece este premio porque realmente supo ofrecer su apoyo para salvar a los koalas tratados por quemaduras, desnutrición y deshidratación.” él afirmó Romane Cristescu, cuidador del perro.

Tenacidad y altruismo, las cualidades de Bear – FOTO

Se demostró que el pequeño perro peludo tenía una gran energía y fuerza de voluntad, lo que le permitió convertir su tristeza en alegría y esperanza para otras criaturas.

Su carácter exuberante, en lugar de ser apreciado, fue visto como un elemento inquietante por sus dueños que ya no querían tenerlo con ellos. Afortunadamente, el cuadrúpedo fue transferido a Centro de adiestramiento de perros de conservación de la Universidad de Sunshine Coast, donde demostró a todos que tiene excelentes habilidades de héroe. Su talento le ha servido no solo a los muchos koalas potencialmente mortales, sino también a él mismo para tener una segunda oportunidad de ser feliz.

¡Buena vida, oso!