Durante su evolución, los perros entrenaron sus músculos faciales para practicar la técnica del ojo suave, según un estudio.

Mirada de perro (Foto Pixabay)
Mirada de perro (Foto Pixabay)

Un estudio reciente que se centró en el lenguaje de los perros y exploró cómo los perros se comunican con los humanos. La investigación, realizada por dos investigadores de Escuela de Ciencias Ambientales y de la Vida de la Universidad de Salford, señaló que yo músculos faciales de perros fueron entrenados para hacer ojos dulces.

¿Cómo se comunica Fido?

El perro tiene tres canales de comunicación: auditivo, olfativo y visual-corporal.

Pupilas dilatadas del perro
(Foto Pixabay)

Esto significa que envía señales con movimiento, ladridos o con olores.

En este contexto, los investigadores de la Universidad de Portsmouth habían establecido que los perros solo tenían ojos amables para comunicarse con sus dueños.

Los investigadores, dirigidos por el profesor Bridget waller, director del Centro de Psicología Comparada y Evolutiva de la Universidad de Portsmouth, tiene más investigaciones que conducen a nuevos hallazgos publicados en la revista científica Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias.

El equipo llegó a establecer que los perros incluso ejercitó algunos músculos faciales haz la llamada “técnica del ojo suave” y aprovéchate de las emociones de nuestra especie.

Es un movimiento muscular con el que el perro agranda los ojos y el rostro más infantil, asumiendo una expresión triste y suplicante.

Los perros en 33.000 años de domesticación han adquirido así un nuevo músculo facial, llamado levulus oculi medialis, Dónde LAOM, y lo usaron para “tener piedad” del ser humano y para resaltar el sentido de protección en las personas.

“Son animales muy poderosos en la forma en que capturan nuestros corazones”, comentó Waller.

Perros y ojos suaves: como entrenó Fido sus músculos faciales

Los investigadores han tratado de comprender cómo los perros lograron desarrollar este músculo.

Mirada de perro (Foto Pixabay)
Mirada de perro (Foto Pixabay)

Para ello, los expertos estudiaron varios cuerpos de lobos y perros de peluche guardados en las colecciones de taxidermistas estadounidenses y agencias estatales, seleccionando la cabeza para comparar los músculos de la cara. No se mató ningún animal.

Así, parecía que en los seis perros de peluche pertenecer Razas diferentes y tamaños, incluidos chihuahua, labrador, sabueso, pastor alemán, husky siberiano y mestizo, los músculos LAOM estaban presentes, pero ausentes en los cuatro lobos grises examinados.

Teniendo en cuenta que los perros se derivan de los lobos, la comparación sugiere que LAOM se desarrolló durante el proceso de domesticación.

Además, un músculo llamado retractor anguli oculi lateralis (RAOL), que se utiliza para tirar de los párpados hacia las orejas, era menos prominente en los lobos que en los perros.

El RAOL tampoco estuvo presente en la raza de perro Husky siberiano, una de las razas más antiguas, que desciende directamente del lobo.

Después de establecer los diferentes músculos alrededor de los ojos en lobos y perros, los investigadores examinaron cómo estos especímenes variaban la expresión de sus ojos.

Se estudiaron nueve lobos en dos reservas naturales diferentes y 27 perros, en su mayoría Staffordshire y Bull Terriers, en refugios del Reino Unido.

Los videos fueron revisados ​​por investigadores que evaluaron la expresión de ojos suaves en perros, con una escala de intensidad de hasta 5.

Según los resultados, los perros adoptaron una expresión de ojos suaves con más frecuencia que los lobos. Sin embargo, el elemento más sorprendente, según informa El guardián radica en la intensidad de la expresión.

De hecho, los lobos asumieron la expresión con una intensidad baja, mientras que solo los perros habían alcanzado la escala más alta.

Waller había realizado previamente un estudio en el que demostró cómo los perros que expresaban una expresión de ojos suaves eran adoptados más rápido que otros perros en los refugios.

Por lo tanto, la técnica del ojo suave sería más efectiva que mover la cola del perro o si el perro se dirige hacia las personas.

Según la tesis apoyada por Waller, se debe a que el perro no tomó esta expresión para “complacer” o “conquistar” al ser humano.

Por el contrario, la técnica del ojo suave en perros se ha desarrollado mediante el entrenamiento de los músculos faciales durante milenios, cuando la interpretación de frases era más importante que la comprensión de palabras. De esta manera, se aprovechó el canal de comunicación visual-corporal.