El cocodrilo chino forma parte de la especie de cocodrilos que pertenecen a la familia Alligatoridae. Se diferencia de los otros cocodrilos por su tamaño, mismo que no llega a alcanzar el metro y medio de longitud -aunque hace poco se encontraron algunos que llegaron casi a los 2 metros-. Los cocodrilos chinos crecen lentamente, alcanzan tan sólo 60 centímetros luego de 2 años, su peso oscila entre los 45 kilogramos. A diferencia de los otros cocodrilos, el cocodrilo chino se encuentra totalmente cubierto de escamas.

Si bien es cierto originalmente el hábitat del cocodrilo chino se encontraba en gran parte de la República Popular de China, al día de hoy este se ha visto reducido a algunos cuantos estanques donde se pueden ver algunos miembros de la familia del cocodrilo chino, en particular a lo largo de las aguas de río Yangtze. Es de mencionar que la destrucción de su hábitat se debe a que las zonas han sido transformadas en zonas agrícolas, lo que lleva a una eventual reducción de la especie. A esto se le suma el envenenamiento por comer ratas infectadas.

Al día de hoy el cocodrilo chino se encuentra dentro de la lista roja de la UICN, bajo la categoría de “peligro crítico”. Es por esto que se han redoblado los esfuerzos para reintroducir algunos cocodrilos criados en cautiverio a los hábitats naturales. Aunado a esto varios centros de cautiverio han reproducido exitosamente a diversos cocodrilos chinos lo que complementa la estrategia de la reintroducción al hábitat natural.