Dentro de la faz de la tierra existen muchas especies de animales en peligro de extinción que no se toman en cuenta o pasan inadvertidos por su tamaño, por ser microorganismos o vivir en las profundidades del territorio marítimo. Al igual que los animales fuera de la superficie acuática, existe un sinfín de animales marinos en peligro de extinción así como también distintas especies que van desde los corales hasta las ballenas.

Empezando por los corales, esta especie marina representa protección para muchos cetáceos, fuente de alimento y reproducción para muchas otras especies. Se pueden encontrar corales blandos y duros, y según su clasificación se encuentran en arrecifes como la enorme Gran Barrera de Coral en Australia y el arrecife Mesoamericano en el mar Caribe. El motivo por el cual este animal se encuentra en peligro de extinción es por la utilización de su estructura para tratamientos farmacéuticos, además de morir y no poder reproducirse debido a la contaminación de las aguas marinas y la pesca.

Entre las 75 especies de cetáceos se encuentran los siguientes animales en peligro de extinción: las ballenas, los delfines, los cachalotes, belugas, narvales, marsopas. Todos han corrido con la mala suerte de su caza furtiva, pesca indiscriminadas y contaminación de sus aguas.

Entre las 33 especies de los sirénidos encontramos a los siguientes animales marinos en peligro de extinción: lobos marinos, las focas, morsas y manatíes. Estos animales debido a la caza por su grasa, obtención de sus colmillos y carne han reducido sus especies, pero también el calentamiento global ha ido destruyendo su hábitat. Así encontramos que el derretimiento del hielo hace que se trasladen a otras áreas en donde tienen que nadar, muchos de ellos no llegan y representan comida para otros animales como los osos polares. En el caso de las morsas, son animales con mucho temor al sentir ruidos fuertes o disparos, y este pánico juega en contra de ellos, haciendo que se alejen de sus colonias o que se maten unos a otros.