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CAZA DE ANIMALES

caza-de-animalesSi nos remontamos al periodo paleolítico podemos encontrar la evidencia de la caza como actividad de sobrevivencia. Por aquel periodo de la evolución humana, el hombre nómada se convirtió en el hacedor de varios instrumentos de piedra que empezaron por ser pesados hasta llegar a ser ligeros y de una perfección única cuando se desarrollaron por los homo sapiens.

Estos individuos trataron a la piedra de una manera muy sofisticada, trabajándolos con fuego y tallándolas para usarlas como utensilios domésticos, o herramientas de caza y protección de depredadores como flechas y lanzas, esto hace ya 71.000 años. Luego de toda esa cantidad de años que trajeron la evolución el hombre, parece ser que su instinto de depredación no ha quedado atrás. Muestra de ello es que en vez que la caza sea usada primordialmente para su subsistencia (cazando para obtener proteína animal) es hoy considerado un “deporte” en donde la muerte del animal no es necesariamente para comer, sino como símbolo de gloria, diversión y hasta de paga.

Conocido también como una actividad cinegética, la caza de animales de manera indiscriminada es una de las principales causas por las que las cifras de animales en peligro de extinción aumenten y que más especies de animales queden enlistados dentro de los animales extintos. La caza de animales es ciertamente un “deporte” sangriento y se practica alrededor del mundo, el país en donde más se practica la caza es Estados Unidos, pero no quedan exentos países de todos los continentes. En la actualidad, esta actividad es motivo para que muchas organizaciones de protección animal se levanten en protestas con favor a la penalización de la caza de animales, y aunque la voz de reclamo retumbe ante oídos sordos, hay algunos que si escuchan como el país de Costa Rica que sí penaliza la caza de animales, asegurando así la conservación y continuidad de más especies.

Como ejemplo de la crueldad que muchos animales pasan, podemos mencionar diferentes fiestas en donde el sufrimiento es latente y la sangre animal corre sin poder clamar justicia, en donde la caza de animales y el dolor son sinónimos de diversión, entre ellas encontramos la caza de focas en Canadá, El giro del perro “Trichane na kuche” de Bulgaria, las corridas de toro en España y otros países de Latinoamérica, la caza de delfines en Dinamarca, la celebración de los Gansos de San Antolín, El salto de la cabra y caballos saltando por el fuego, también presentes en la madre patria.

Después de leer todo esto, finalizamos lanzando una pregunta al aire que quizás alguna vez cobre justicia. Si el hombre es un ser pensante, ¿es acaso posible que no sea penalizado por tan horrendos crímenes contra la especie animal?